Boletín SAARA nº 5
Tanya Rouleau Whitworth, Corinna Jenkins Tucker, y David Finkelhor
Otoño 2023
Puntos clave
- Los índices de agresión entre hermanos varían según el género, la raza y el origen étnico, la clase social, la capacidad y la identidad sexual.
- La idea sobre la "normalidad" de la agresión entre hermanos varía según el género, la raza y el origen étnico.
- Los niños que se ocupan del cuidado de sus hermanos tienen un riesgo más alto de comportarse de forma abusiva.
- Independientemente de las variaciones en las normas y los índices, la agresión y el abuso entre hermanos están asociados con efectos negativos en la salud física y mental, y deben combatirse.
La agresión entre hermanos es un fenómeno muy extendido, tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo. Aunque los índices son generalmente altos en todos los grupos sociodemográficos, los estudios revelan que algunas poblaciones son más o menos propensas a sufrir agresiones entre hermanos. También hay diferencias en cuanto al conocimiento de la agresión entre hermanos y cómo se percibe. Esta diversidad en las experiencias de agresión entre hermanos apenas se está empezando a estudiar, pero ya han surgido algunos patrones clave.
Este boletín analizará las variaciones en los índices de agresión entre hermanos y las percepciones al respecto, según razas y grupos étnicos, género, clase social, capacidad e identidad sexual, con el fin de ayudar a los investigadores y profesionales a tomar conciencia de las posibles causas de las diferencias en la forma en que se percibe la agresión entre hermanos.
Raza y etnia
Los datos de las encuestas nacionales de los Estados Unidos muestran que la agresión entre hermanos es más común entre los niños anglosajones que entre los niños afroamericanos o hispanos. Las familias anglosajonas tienden a enfatizar la individualidad y la competitividad de sus hijos, lo que puede promover más conflictos y agresiones entre hermanos. La discriminación y la marginalización económica continuas refuerzan las normas culturales del familismo y la solidaridad familiar entre las familias hispanas y afroamericanas, lo que puede desalentar el comportamiento agresivo hacia los hermanos. Es importante destacar que, cuando se produce agresión entre hermanos, no hay diferencias raciales o étnicas en el miedo que sienten los niños.1
Un estudio2 encontró variaciones raciales y étnicas en la percepción de la agresión entre hermanos. Las familias asiático-americanas del Pacífico se mostraban más tolerantes con la agresión física entre hermanos que otros grupos étnicos en los Estados Unidos, pero también eran las más propensas a considerar la agresión psicológica como extremadamente abusiva. Las familias hispanas y asiático-americanas del sur percibían la agresión física entre hermanos como particularmente grave.
Género
Las normas culturales en torno al género también influyen en las percepciones y respuestas ante la agresión y el abuso entre hermanos. Tanto en la cultura predominante de los Estados Unidos como en muchas culturas étnicas y religiosas, la agresión física se considera algo normal y saludable en los niños, pero no en las niñas. A menudo se educa a las niñas a ser cariñosas y complacientes, por lo que puede resultar más difícil creer que una niña pueda ser acosadora.
Las combinaciones de hermanos varones son las más propensas a sufrir agresiones físicas por parte de sus hermanos y a experimentar múltiples incidentes en el último año, mientras que el abuso sexual es más común en la combinación de hermano mayor con hermana menor. Cuando los niños varones son víctimas de agresiones por parte de un hermano, la preocupación por ser percibidos como menos masculinos o no heterosexuales puede hacer que no busquen ayuda.
Otras características
La capacidad, la identidad sexual y de género, y la clase social también están asociadas con variaciones en las experiencias de agresión entre hermanos. Los niños con trastorno del espectro autista, discapacidades físicas y niños con sobrepeso son más propensos a ser víctimas de la agresión de sus hermanos. Existen algunas pruebas de que los niños LGBTQ tienen un mayor riesgo de sufrir agresiones por parte de sus hermanos, pero es necesario realizar más estudios al respecto. La agresión entre hermanos se da en todos los estratos sociales, pero es más común en familias donde los padres tienen estudios universitarios y en familias que tienen dificultades económicas.
Los niños encargados del cuidado de sus hermanos, ya sea por decisión propia o por circunstancias, corren un mayor riesgo de comportarse de forma abusiva . En algunas familias, esto puede traducirse en que los niños mayores se encarguen de castigar físicamente a los más pequeños. En otras, el hermano “parentificado” puede descargar su frustración. También puede darse el abuso sexual entre hermanos, aunque no siempre es percibido como abusivo por los hermanos involucrados, si esto les ofrece una fuente de cercanía y consuelo que de otro modo no tendrían, en familias en las que los adultos están física o emocionalmente ausentes. Existen varias razones por las que los niños se convierten en encargados del cuidado de sus hermanos, entre ellas la necesidad económica, la adicción de los padres a drogas o alcohol, y tradiciones culturales y religiosas que enfaticen la jerarquía o los roles de género dentro de la familia.
Conclusión
La información anterior tiene el objetivo de brindar contexto sobre las formas en que los aspectos de identidad, la ubicación estructural en la sociedad y las tradiciones culturales pueden influir en los riesgos de agresión entre hermanos, en la percepción del comportamiento y en la probabilidad de que se reconozca y se divulgue. Sin embargo, la agresión entre hermanos es algo común en toda la sociedad y no puede aislarse a ningún subgrupo en particular. Según datos de la encuesta nacional de los Estados Unidos, aproximadamente un tercio de los niños y adolescentes sufren agresiones físicas, psicológicas o contra la propiedad por parte de un hermano durante el año anterior. Se estima que la prevalencia del abuso sexual entre hermanos varía entre el 2 % y el 5 %.
Los profesionales y los padres deben estar atentos a la posibilidad de que ocurran agresiones dañinas en las relaciones entre hermanos, basándose en cada caso en una evaluación sensata y minuciosa de los niños involucrados. Al realizar este trabajo, es importante tener en cuenta que, aunque existen diferentes creencias con respecto a la agresión y el abuso entre hermanos, los impactos son los mismos: la agresión y el abuso entre hermanos están asociados con impactos negativos en la salud mental y física a lo largo de toda la vida y se le debe poner fin. (véase el Boletín SAARA nº 1).
Para más información:
Katz, C., Cohen, N., Tener, D., y Nadan, Y. (2022). Dinámicas entre hermanos en el contexto del maltrato infantil por parte de los padres: un modelo teórico basado en datos. Journal of Family Theory & Review, 14(4), 660–673. https://doi.org/10/grwfcd
Krienert, J. L., y Walsh, J. A. (2011). Abuso sexual entre hermanos: un análisis empírico de las características de los agresores, las víctimas y los hechos en los datos del Sistema Nacional de Denuncias Basadas en Incidentes (NIBRS), 2000-2007. Journal of Child Sexual Abuse, 20(4), 353–372. https://doi.org/10/bqrd73
Marmor, A., Gemara, N., Lusky‐Weisrose, E., y Tener, D. (2022). «Hay que comprender el alcance de la burbuja en la que crecimos»: los aspectos religiosos y culturales de la dinámica sexual entre hermanos: perspectivas de adultos judíos ortodoxos. Child & Family Social Work, 27(4), 725–736. https://doi.org/10/gsc54c
Peng, C., Wang, Z., Yu, Y., Cheng, J., Qiu, X., y Liu, X. (2022). Coocurrencia de la victimización por acoso escolar entre hermanos y compañeros y la depresión y la ansiedad entre los adolescentes chinos: el papel de la orientación sexual. Child Abuse & Neglect, 131, 105684. https://doi.org/10/grw48n
Perkins, N. H., y Rai, A. (2023). Violencia física y emocional entre hermanos entre los inmigrantes del sur de Asia en los Estados Unidos. Journal of Family Violence, OnlineFirst, 1-13. https://doi.org/10/grwfb7
2Rapoza, K. A., Cook, K., Zaveri, T. y Malley-Morrison, K. (2010). Perspectivas étnicas sobre el maltrato entre hermanos en los Estados Unidos. Journal of Family Issues, 31(6), 808–829. https://doi.org/10/cct4fg
Sterzing, P. R., Gartner, R. E., Goldbach, J. T., McGeough, B. L., Ratliff, G. A., y Johnson, K. C. (2019). Tasas de prevalencia de la victimización múltiple en adolescentes pertenecientes a minorías sexuales y de género: Rompiendo los silos de la investigación sobre la victimización. Psychology of Violence, 9(4), 419-430. https://doi.org/10.1037/vio0000123
Tippett, N., y Wolke, D. (2015). Agresión entre hermanos: asociaciones con el entorno familiar y el acoso escolar. Aggressive Behavior, 41(1), 14–24. https://doi.org/10/f65gr6
Toseeb, U., McChesney, G., y Wolke, D. (2018). La prevalencia y las correlaciones psicopatológicas del acoso entre hermanos en niños con y sin trastorno del espectro autista. Journal of Autism and Developmental Disorders, 48(7), 2308–2318. https://doi.org/10/gdrnh2
Tucker, C. J., Finkelhor, D., Shattuck, A. M., y Turner, H. (2013). Prevalencia y correlatos de los tipos de victimización entre hermanos. Child Abuse & Neglect, 37(4), 213–223. https://doi.org/10/f5bnkk
Tucker, C. J., Finkelhor, D., y Turner, H. (2017). Victimización por parte de hermanos en niños con discapacidad o problemas de peso. Journal of Developmental & Behavioral Pediatrics, 38(6), 378–384. https://doi.org/10/gbf8tm
1Tucker, C. J., Finkelhor, D., y Turner, H. (2023). Ideas emergentes: ¿Es la agresión entre hermanos tan aterradora como la agresión entre compañeros en la infancia y la adolescencia? Family Relations, 72(5), 3023–3028. https://doi.org/10/grwfbw
Tucker, C. J., Finkelhor, D., Turner, H., y Shattuck, A. M. (2014). Dinámicas familiares y victimización de los hermanos pequeños. Journal of Family Psychology, 28(5), 625–633. https://doi.org/10/ggfc53